jueves, 19 de abril de 2012

Práctica 3 Decálogo de Higiene


Decálogo higiene
1 Lavarse las manos antes de desayunar.
2 Lavarse las manos después del recreo.
3 Limpiar las mesas después del desayuno.
4 Limpiarse cuando se vaya al baño.
5 Tirar de la cisterna.
6 Hablar bajo para no molestar a los compañeros y compañeras.
7 Lavarse los dientes después de comer.
8 Mantener la clase limpia y ordenada.
9 Limpiarse la nariz.
10 Venir a clase peinado y aseado de casa.

Este decálogo está hecho para niños de 4 años de infantil. Empezamos la concienciación a través de una asamblea conociendo los hábitos de higiene que tiene cada uno y posteriormente contaremos un cuento para concienciar y reflexionar sobre su importancia, posteriormente del debate con los niños y niñas y de la reflexión tanto individual como colectiva, nos pondremos a realizar unas normas de higiene y alimentación para llevarlas a cabo en la  clase. Utilizaremos un lenguaje claro y directo e intentaremos que estas normas se formulen de la forma más democrática posible, nosotros como docentes guiaremos a los pequeños y les motivaremos para su cumplimiento.

Hemos escrito este cuento, con la idea de usarlo como herramienta para introducir el tema de la higiene en la asamblea diaria que se suele hacer en las aulas de infantil, al comienzo de la jornada. La idea es concienciar a los niños de llevar a cabo y de incorporar a su rutina diaria los distintos hábitos de higiene. A través de la lectura y la comprensión del mismo, mediante las preguntas que formularemos a continuación, buscaremos provocar el debate y la posterior reflexión en los escolares. Esta actividad la reforzaremos con el visionado de uno o varios videos que apoyen las conclusiones y reflexiones de los pequeños y pequeñas.





LINA DESCUBRE LOS COLORES

Lina es una niña de cuatro años que todas las mañanas se levanta para ir al cole. Como todos los días, Lina salta de la cama con los ojos casi cerrados, y sin lavarse la cara siquiera, se viste con lo primero que coge de su armario desordenado, se cuelga su mochila a la espalda, y como puede, sale de su habitación sorteando los juguetes que están tirados por el suelo. Muchas veces se tropieza con ellos y se hace daño, pero aun así, sigue sin recogerlos por mucho que su mamá insista en que los recoja.

Lina baja las escaleras casi de un salto, se toma el desayuno y sin dejar que su madre la peine o le haga una cola en el pelo sale de su casa como un rayo camino al cole.

En la clase, durante la asamblea, hablan de la llegada de la primavera y de los bonitos colores que tienen las flores. Pablo cuenta que de camino al cole ha visto un campo de margaritas blancas y amarillas, y su amiga Zoe cuenta que a ella le gusta ver florecido el rosal  de rosas rojas, que plantó en el jardín con su papá el año pasado. Lina no dice nada, porque ni siquiera se había dado cuenta de que había llegado la primavera, de camino al cole no ha visto ninguna florecilla.

 










Durante el recreo, Lina se da cuenta de que sus ojos aun siguen casi pegados, y que su pelo alborotado, cubren sus ojos y casi toda su cara. ¿Quizás sea eso lo que le haya impedido ver los maravillosos colores de las flores de los que hablaban sus compañeros y compañeras?

- ¡¡Lina!! –dijo su amiga Zoe- ¿quieres venir a quedarte en mi casa esta noche? Es mi cumpleaños, y voy a hacer una fiesta de pijamas.

A Lina le pareció una buena idea y sin pensarlo dos veces aceptó la invitación de su amiga.



En la fiesta de pijamas Lina se lo pasó en grande con sus amigas y sus amigos, se disfrazaron, comieron chucherías y contaron historias de miedo. También jugaron a las peluquerías. Zoe peinó el pelo de Lina y le hizo una bonita trenza. Antes de dormir todos y todas se fueron a lavar los dientes, pero Lina no tenía cepillo. Ella no acostumbraba a lavarse los dientes casi nunca, sólo cuando iba a alguna reunión familiar importante y después de que su madre y su padre insistieran mucho y le advirtieran de que si no lo hacía no iría con ellos.

A Lina le dio un poco de vergüenza ver que era la única que no se lavaba los dientes, y al verla sonrojada, su amiga Zoe, como buena anfitriona, sacó un cepillo de dientes nuevo que su madre guardaba en el armario del baño y se lo dio para que pudiera lavarse los dientes.

A la mañana siguiente, cuando sonó el despertador, todas y todos salieron de sus sacos de dormir y, antes de vestirse, se dirigieron al baño para lavarse la cara.

A Lina le resultó extraño, ella nunca se levaba la cara por las mañanas, le daba un poco de repelús sentir el agua fría en su cara, aun así, se puso en la fila y se lavó la cara como los demás niños y niñas.

Después de lavarse la cara y las manos, Lina descubrió que sus ojos ya no se quedaban pegados y que su pelo, al estar peinado con la trenza que le había hecho su amiga Zoe, ya no cubría su cara ni sus ojos. Después de vestirse, Lina se asomó a la ventana de la habitación de Zoe que daba al jardín, y se alegró muchísimo al descubrir los colores de las rosas de las que había hablado su amiga en clase, pero no sólo eso, también descubrió el azul del cielo, el verde de las hojas de los árboles, el amarillo de los rallos del sol, el blanco de las nubes…

Lina también se dio cuenta de que al salir de la habitación de Zoe no tropezaba, porque todos los juguetes estaban recogidos y ordenados en la cesta de los juguetes. Desde aquel día, lo primero que hace Lina cuando se levanta es lavarse la cara.




PREGUNTAS

1. ¿Quién sabe lo que es la higiene?
 2¿Por qué Lina no podía ver los colores de la primavera cuando salía de su casa?
3. ¿Cuándo se lavaba Lina los dientes? ¿Vosotros cuando os laváis los dientes?
4. ¿Por qué Lina no se lavaba la cara por las mañanas?
5. ¿Qué le ocurrió a Lina cuando se lavó la cara?

Estas preguntas pueden ir acompañadas de otras preguntas abiertas en las que se favorezca el debate y la reflexión, relacionadas con los hábitos de higiene que los niños y niñas llevan a cabo en casa.

 Creemos interesante proyectar este video tras la lectura y la posterior compresión del cuento a través de las preguntas y de la puesta en común. En el caso de que el vídeo guste y motive a los niños y niñas del aula, podríamos enseñar el estribillo o parte de la canción para reforzar los conocimientos aprendido incluso, se podría utilizar como motivación a la hora de lavarse las manos o recoger el aula.






Coordinador: Ayose Cabrera Cabrera
                                                                                                      GRUPO:
Adriana Aguirre Cobos
Ayose Cabrera Cabrera
Beatriz Castillo López
Lorena Fernández Valderrama
Paola Guerrero Ranea


3 comentarios:

  1. ¡Hola compañeros!

    Nos ha gustado mucho vuestra practica. El cuento es muy entretenido y el video con la canción captará muy bien la atención de los niños.

    No entendemos en el decálogo de higiene el objetivo número 6 "Hablar bajo para no molestar a los compañeros y compañeras". Quizá le hayáis dado un sentido que no comprendemos.

    Un saludo y enhorabuena porque por lo demás, lo vemos todo perfecto.

    Grupo ArcoIris.



    Saludos, Grupo ArcoIris.

    ResponderEliminar
  2. Hola!
    La práctica realizada nos resulta de gran interés puesto que no os centráis únicamente en la puesta en común de las diferentes normas de higiene en la asamblea, sino que utilizáis otros recursos como el cuento y el vídeo para fomentar una mayor interiorización de dichos objetivos.
    Un saludo, Ludus.

    ResponderEliminar
  3. Hola chic@s, la práctica nos ha parecido muy completa ya que partis de las rutinas de higienes que los niños llevan a cabo en su casa y tras el cuento y el debate de este reforzais la importancia de la higiene en su vida diaria, elaborando entre todos las normas de clase.
    En cuanto a las reglas pensamos que tanto la primera y la segunda que está relacionada con la higiene de las manos podría unificarse ya que se centran en lo mismo y la sexta no entendemos la relación que tiene con la higiene personal.
    Os felicitamos por el cuento tan creativo que habéis realizado, un saludo.
    Grupo: Las Pitufas

    ResponderEliminar